Zamora, la provincia con menor índice de desarrollo demográfico de la región
Zamora es la provincia menos dinámica de Castilla y León con un Índice de Desarrollo Demográfico, IDD, de nueve, entre un valor de 0 a 100, según el estudio "La población de Castilla y León ene l siglo XXI" que cuantifica el desequilibrio poblacional existente entre las provincias de la comunidad y cuyo avance presentaron ayer en Valladolid el sociólogo zamorano, José Manuel del Barrio, y el presidente de la Fundación Perspectivas de Castilla y León, Francisco Ramos.
El informe, basado en indicadores como el crecimiento vegetativo, saldo migratorio, población potencialmente activa, la tasa de reemplazo o la atracción que generada entre la población extranjera, revela que la provincia más dinámica es Valladolid, con 72 puntos; seguida de Burgos, con 61 y Salamanca, con 40. A ellas le siguen los registros de Ávila, con 39; Soria, 35; Palencia, 34, y León, con 31y más descolgada Zamora, con un índice de 9.
«La provincia de Zamora son muchas imágenes», insistía a este medio el profesor Del Barrio. Así en una clasificación por municipios según el Índice de Desarrollo Demográfico, el primer puesto lo ostenta Morales del Vino, seguida de Monfarracinos, Roales, Villaralbo, Arcenillas, Benavente así como Villanueva de Azoague, Casaseca de las Chanas, Valcabado, Moraleja del Vino, Puebla, Mombuey, Requejo, Fuentesaúco, Zamora y Toro. En una comparativa con los 2.248 términos de la región, Morales ocupa el puesto 65, Monfarracinos el 94, Benavente el 153, Zamora el 426 y Toro, el 443, «lo que evidencia que aunque en el conjunto de la provincia se tenga una buena situación, cuando se compara con los datos regionales, estamos a la cola», asevera Del Barrio. Sobre los municipios situados a menos de diez kilómetros de la capital, los denominados periurbanos, los más dinámicos se localizan en Segovia, con un IDD de 84, mientras que Zamora cuenta con 21 puntos sólo superado por los 7 de Ávila.
El estudio aporta dos clasificaciones con los 50 municipios que obtienen un valor más elevado al medir su IDD y los 50 que obtienen los más bajos. Los cinco más dinámicos son el vallisoletano Arroyo de la Encomienda, 64; el segoviano Hontanares de Eresma , con 62; el salmantino Monterrubio de la Armuña, con 62 puntos; el segoviano San Cristóbal, con 62, y el salmantino Carbajosa de la Sagrada, con 61. Por contra, los cinco que obtienen un peor registro son el burgalés Cantabrana y el abulense Manjabálago, con 15, seguidos por los también abulenses Tormellas y Medinilla y el salmantino Navamorales, con 16. En Zamora los municipios con menor índice son «a Villageriz, Villanueva de las Peras, Brime de Sog, Alcubilla de Nogales, y Figueruela de Arriba, Justel, Peque y Losacio», concreta Del Barrio.
La ciudad de Urraca, a la cola entre las poblaciones de más de 10.000 vecinos La capital ostenta el puesto número 21 sobre un total de 25 en el ranking de los municipios con más de 10.000 habitantes de la región. Tras Zamora sólo se encuentran Astorga, Salamanca, el leonés Villablino y Béjar. La otra población de la provincia que supera los 10.000 pobladores, «Benavente está en el puesto sexto», detalla del Barrio.
Si se analizan los datos por comarcas agrarias, que exceptúa del cómputo a las grandes poblaciones, de las 59 existes en la comunidad, Bajo Duero cuenta con un índice de 18; Campos-Pan, de 43, Sayago, de 50, Sanabria, de 51; mientras que Benavente- Los Valles cuenta con 53 puntos y Aliste, 57. «Las comarcas zamoranas se encuentra muy a la cola en la región», certifica del Barrio, ya que las que tienen el índice más bajo se sitúan en la zona de la Raya con el vecino Portugal y al oeste de la provincia de Ávila y las de mayor pujanza en el centro de Castilla y León, en Valladolid así como en la zona de expansión de Madrid en Segovia y Ávila, en la provincia charra y en el eje Burgos-Miranda.
Para el profesor de Sociología de la Universidad de Salamanca, José Manuel del Barrio, según recoge Efe, las recetas para corregir los desequilibrios y la despoblación en el medio rural son las políticas de empleo que incentiven el desarrollo de proyectos innovadores, especialmente los impulsados por mujeres, y una política de ordenación del territorio «racional, coherente y sostenible», basada en las estructuras territoriales de las comarcas agrarias o las áreas abarcadas por los grupos de acción local.
Fuente: laopiniondezamora.es


