La fiesta no se mueve sin los Quintos del 2009
La cosa pintaba mal toda la semana, un temporal de nieve quería que evitásemos las fiestas del pueblo. Muchos se quedaron en el camino, pero otros valientes nos plantamos y dijimos vamos a Medinilla haga frio, llueva, pase un huracán lo que sea. Y así fue, como nos dirigíamos todos los locos al pueblo y vaya, parecía que la cosa se iba a fastidiar porque en Villalba empezó a nevar fuerte y no se veía nada en la carretera, creíamos que nos teníamos que dar la vuelta, pero en Villacastin se obró el milagro.

De repente vimos una carretera sin una gota de nieve, sin necesidad de que llamáramos a Homer y su quitanieves, y así fue todo el camino hasta el destino, Medinilla.
Ya todos en el bar nos fuimos reuniendo poco a poco y contamos la potra que hemos tenido en la carretera con el tiempo.
Ahora empezaba lo bueno, venga a pedir botellines todos en el bar y a hablar con los quintos para ver si tenían peña por un casual. Les dejaron abrir el club para la ocasión, por lo que la cosa pintaba bien. Pero aquí viene lo bueno, el viernes por la noche todavía no tenían luz o no sabían ponerla, las malas lenguas dicen que había cables cortados… pero bueno todo daba igual.
Después de un poco de cervezas con los amigos en el bar, nos fuimos a dormir, mientras que los quintos o más bien algunas quintas, no durmieron en todo el fin de semana y por la mañana se pusieron a aporrear cacerolas por todo el pueblo, para hacerse notar, que aunque son pocos, por lo menos que se les oiga algo.
Llegó la misa y las quintas se vistieron como es tradición, los quintos simplemente se vistieron que no es poco. Pasada la misa pues a dar un paseo por el pueblo con San Julián a cuestas (que a ver si al pobre le arreglan uno de los brazos que un día vamos a tener un disgusto).

Ya por la tarde no sabíamos si las cintas se iban a correr en la plaza o en el Ejido, pero es que en la plaza iba a ser un poco soso, así que al final decidieron hacerlo donde siempre, que es donde mola. La gente estaba más pendiente de dar un buen bolazo en la cara de un quinto, que de las propias cintas. El que sujetaba el cajetín de las cintas se debió de dormir porque más de un quint@ estampó su cara en el dichoso cajetín, vamos que cogían las cintas con la boca más que con el palo.
Llegó la gran noche, el sábado, que hacia un frio que pelaba, pero seguía sin nevar. Y curioseamos en el salón del ayuntamiento para ver a la orquesta que tocaba. Los quintos se resistieron en aparecer en el baile hasta bien tarde, pero al final aparecieron (sin hacer mucho ruido, pero bueno). El gallo de las fotos desapareció, ¿Qué fue del gallo? Creo que se murió...pobrecillo.
Una vez en el descanso hubo el momentazo de poner bandas a los quint@s, amenizando el cotarro Jorge (mas conocido como el grunxo), poniendo la banda a la mas BORRACHA (Maria), al más CRACK (Andrés), a la más LOCA (Raquel), a la más CONOCIDA (ni sé cómo se llamaba, la banda iba con segundas…ah! sii era Conchi), al mas EMPANAO (Juli), a la mas JUERGUISTA (Almudena), a la mas KINTA (se rompieron poco la cabeza, esta era para Laura la vasca), a la mas SALÁ (Elena).
Y la frase más repetida cada vez que ponían la banda a una quinta era: ESTAMOS BUSCANDO A WALLY!!!!
Wally??? Quien era Wally, era de coña o era una persona del pueblo de verdad??, pero al final el misterio se resolvió con unas cuantas copas y otras cuantas preguntas, se sonsacó quien era Wally….pero no seré yo quien lo desvele aquí.
La noche se esfumó, unos cuantos se fueron al club a acabar la fiesta y otros cuantos nos fuimos al bar a terminarla allí, con unos cuantos cubatas más.
Y ya con mucha pena llego el domingo, la gente se despide hasta la próxima vez que vayamos al pueblo a reírnos un rato, a jugar a las cartas, a beber, a salir de fiesta, a pasárnoslo bien o simplemente a aburrirnos, pero una cosa esta clara, que seguiremos yendo a Medinilla haga frio, llueva, nieve o pase un huracán.
Que vivan los Quintos!!!!



